Cómo cubrir una cartera con futuros de índice (y cuántos contratos)
Cubrir una cartera con futuros de índice es de las pocas operaciones donde la aritmética importa más que la opinión. Si el número de contratos está mal, no estás cubierto: estás especulando en dirección contraria y creyendo que estás protegido.
¿Qué es cubrir una cartera?
Es abrir una posición que gane cuando la cartera pierda, para neutralizar el riesgo de mercado sin vender lo que tienes. Se usa cuando quieres conservar las posiciones —porque crees en ellas a largo plazo, porque venderlas tiene un coste fiscal, o porque son ilíquidas— pero no quieres comerte la caída.
Con futuros de índice es barato y rápido: una sola orden corta neutraliza la parte de tu riesgo que viene del mercado entero, que en una cartera diversificada de acciones suele ser la mayor parte.
Cuántos contratos: la fórmula
Contratos = (valor de la cartera × beta) ÷ (nivel del índice × valor del punto). La beta es cuánto se mueve tu cartera cuando el índice se mueve un 1%: una cartera de tecnológicas con beta 1,3 cae un 13% cuando el índice cae un 10%, y cubrirla como si fuera beta 1 la deja a medio cubrir.
El denominador es el valor nocional de UN contrato: el nivel del índice por lo que mueve un punto. Con el S&P en 5.000, un ES (50 $/punto) cubre 250.000 $ de exposición y un MES (5 $/punto) cubre 25.000 $.
Un ejemplo con números
Cartera de 180.000 $ en acciones estadounidenses, beta 1,15 frente al S&P 500, con el índice en 5.000.
- Exposición a cubrir: 180.000 × 1,15 = 207.000 $.
- Nocional de un ES: 5.000 × 50 = 250.000 $. Sale 0,83 contratos → redondeas a 1 y te pasas de cobertura un 21%, o a 0 y no cubres nada.
- Nocional de un MES: 5.000 × 5 = 25.000 $. Salen 8,28 contratos → 8 micros, un 3,4% de desviación.
Ese es el argumento entero de los micros aplicado a la cobertura: el problema no es el tamaño, es la resolución. Con contratos grandes la cobertura de una cartera mediana solo puede estar muy pasada o muy corta.
Lo que una cobertura NO hace
- No elimina el riesgo específico. Si cubres con el S&P y tu cartera es de biotecnológicas, sigues expuesto a lo que le pase a las biotecnológicas. Solo neutralizas el mercado.
- No es gratis aunque no pagues prima. Renuncias a la subida en la misma proporción: cubierto al 100%, un rebote del 10% no te da nada.
- No se mantiene sola. Si la cartera sube, la cobertura se queda corta; si baja, te sobra. Y el contrato vence, así que hay que rolarlo cada trimestre.
- No arregla una cartera mal construida. Cubrir es caro en atención; si la posición te obliga a cubrirte de forma permanente, el problema es el tamaño de la posición.
Cobertura total o parcial
No hay obligación de cubrir el 100%. Cubrir la mitad de la exposición reduce la caída a la mitad y conserva la mitad de la subida, y suele ser una decisión más sensata que el todo o nada — sobre todo porque acertar el momento de quitar la cobertura es tan difícil como acertar el de venderlo todo.
Práctica habitual: fijar un porcentaje de cobertura por escrito antes de necesitarlo, y revisarlo en el roll trimestral en lugar de improvisarlo el día que el mercado cae un 3%.
Por qué se cubre con futuros de índice y no con otra cosa
Porque liquidan en efectivo. Un futuro de índice no puede entregarte nada: al vencimiento se apunta la diferencia. Cubrir con un contrato de entrega física —crudo, oro, bonos— añade el problema del First Notice Day a un problema que ya tenías, y una cobertura que exige vigilar fechas de entrega deja de ser una simplificación.
Lo que este artículo no te puede decir: si te conviene cubrir. Eso depende de tu horizonte, de tu fiscalidad y de cuánto te cuesta dormir. Lo que sí es objetivo es el número de contratos — y si ese número está mal, la decisión ya no importa.
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